Reventón y Bejenao, un único objetivo

Dos en uno. Así se podría resumir la próxima edición de la ReventÓn Fred. Olsen Express, que además de sus modalidades habituales albergará el European Athletics Off Road Running Championship (EAORCH). Dentro del programa que transcurre desde el 30 de junio al 3 de julio, dos verticales; una para cada competición, con recorridos diferentes pero con un único objetivo, coronar en el ‘techo’ pasense. La popular ‘Subida a las estrellas’ abrirá el programa competitivo, mientras, la ‘Uphill Mountain Race’ tendrá lugar un día más tarde.

Como el día y la noche. El ascenso a la afamada zona conocida como El Reventón se celebra en horario nocturno y une, en poco más de dos kilómetros la Ermita del Pino de la Virgen y la pista forestal de La Hilera. La salida ‘a goteo’ –salen cada 30 segundos- permite otear una luminosidad serpenteante sobre una ladera que gana 607 metros. Las luces de los frontales casan con la del cielo estrellado. La Subida a las Estrellas es un movimiento ‘Starlight’ en toda regla.

Por su parte, con las luces apagadas y el sol poniendo rumbo al centro del firmamento, los participantes de la vertical de la EAORCH disfrutarán de su turno doce horas más tarde que sus homólogos en la modalidad Reventón Fred. Olsen Express. El ‘track’ será más largo, aunque con menos inclinación, lo que la hace, por tramos, medianamente corrediza.

Los Junior tomarán la salida desde Las Canales y ascenderán hasta el Bejenao, completando así algo más de 5 kilómetros (5,29) en los que ascenderán 788 metros.  Mientras, ‘los mayores’ se someten a un trazado de 8.859 metros y casi 1.000 de desnivel (997), algo que la convierte en una subida vertiginosa. Las que determinarán los ‘reyes’ del ascenso a nivel continental no tienen precedentes, lo que hace que quede abierta al talento de los mejores a nivel continental.

El Reventón y el Bejenao se preparan para coronar a los nuevos soberanos de la modalidad vertical. Cuándo apretar, practicar un buen bastoneo o, simplemente, manos a rodillas e impulsarse hasta alcanzar una cota, en ambos casos, superior a los 1.400 metros. La consigna: marca el paso y acércate a las estrellas.